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Robot aspirador y pelo de mascotas: evitar atascos

Por Marta Ferrer, editora · actualizado

Si compartes piso con un perro o un gato, el pelo es el enemigo número uno del robot aspirador. Aquí tienes por qué se atasca y cómo evitarlo sin volverte loco.

Si tienes perro o gato, seguramente ya conoces la escena: el robot arranca, hace su ronda y a los diez minutos se para en mitad del salón con un mensaje de error. Levantas el aparato, le das la vuelta y ahí está el problema, un ovillo de pelo enrollado en el cepillo como si fuera lana. Es la avería más común en hogares con mascotas, y la buena noticia es que se puede evitar casi por completo.

Por qué el pelo atasca el robot

El pelo de las mascotas es fino, largo y se engancha en todo. Cuando el robot pasa por encima, el cepillo giratorio lo recoge, pero en lugar de mandarlo al depósito lo va enrollando alrededor del eje. Con el tiempo forma una especie de cuerda apretada que bloquea el motor del cepillo y frena las ruedas.

Aquí es donde la elección del robot marca casi toda la diferencia, y se resume en una cosa: el tipo de cepillo.

Cepillo de cerdas frente a cepillo de goma antienredos

Esta es la clave de todo, así que vale la pena insistir. Los robots antiguos y muchos modelos baratos llevan un cepillo de cerdas, ese rodillo con pelillos duros. Sobre alfombra limpia funciona bien, pero con pelo de mascota es un imán para los enredos. El pelo se cuela entre las cerdas y no hay forma de que salga solo.

El cepillo de goma antienredos es otra historia. En vez de cerdas tiene aletas o surcos de silicona que peinan la superficie sin atrapar el pelo. El pelo resbala por la goma y sube directo a la succión en lugar de quedarse enrollado. No es magia, algún pelo largo siempre se queda, pero la diferencia frente a las cerdas es enorme.

Si solo te vas a fijar en una característica antes de comprar con mascotas en casa, que sea esta: cepillo de goma antienredos. Es lo que de verdad evita que el robot se pare cada dos por tres. Puedes ver qué modelos lo montan en nuestra selección de robots para mascotas.

Succión y depósito, los otros dos factores

Un buen cepillo recoge el pelo, pero necesita fuerza para llevárselo. La succión importa porque el pelo pesa poco pero se apelmaza rápido; con poca potencia se queda a medio camino y acaba enredándose igual. Para mascotas conviene apuntar a modelos con succión decente, no hace falta lo más caro del mercado, pero sí evitar los más flojos.

El depósito es el otro punto. El pelo abulta muchísimo, y un depósito pequeño se llena en una o dos rondas. Tienes dos salidas: un depósito grande, o una base de autovaciado que lo hace por ti. El autovaciado es cómodo de verdad en casas con mascotas, porque te olvidas de vaciar a diario. Eso sí, no confundas: el autovaciado limpia el depósito, no el cepillo. Los enredos del rodillo los tendrás que quitar tú igualmente.

Mantenimiento: lo que sí o sí tienes que hacer

Ningún robot se libra del mantenimiento cuando hay pelo de por medio. La rutina es sencilla y rápida:

  • Revisa el cepillo principal una vez por semana, o cada dos o tres días en época de muda. La mayoría se desmontan sin herramientas.
  • Corta con unas tijeras el pelo enrollado en el eje y tira del resto. Muchos robots traen una cuchilla pequeña para esto.
  • Limpia las ruedas: el pelo se acumula en los ejes y hace que el robot cojee o se atasque en los giros.
  • Vacía el depósito a menudo si no tienes autovaciado, y lava el filtro cada pocas semanas para que no pierda succión.
  • Repasa el cepillo lateral, ese que gira en un lado, porque también acumula pelo largo.

Son cinco minutos a la semana. Saltártelos es la razón número uno por la que un robot que iba bien empieza a fallar.

Trucos para hogares con mascotas

Más allá del mantenimiento, un par de costumbres ayudan. Cepilla tú a tu mascota cada pocos días, porque el pelo que quitas con el cepillo es pelo que no acaba en el suelo ni en el robot. Programa la limpieza cuando no estés en casa, así el robot trabaja tranquilo y tú no tropiezas con él. Y quita del suelo cables, calcetines y juguetes del perro antes de cada ronda, que son otra fuente clásica de atascos.

Si te estás planteando cuál comprar, en la guía explicamos qué mirar según tu piso, y en el ranking tienes los modelos que mejor aguantan el día a día con mascotas.

En resumen

El pelo va a estar ahí mientras tengas mascota, eso no lo cambia ningún aparato. Pero entre un robot con cepillo de goma antienredos, succión suficiente y algo de mantenimiento semanal, y uno de cerdas al que no le haces caso, la diferencia es pasar de pelearte con atascos cada día a olvidarte casi por completo. Elige bien el cepillo y dedícale cinco minutos por semana, y el robot hará el resto sin quejarse.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se enreda mi robot aspirador con el pelo?

Casi siempre por el tipo de cepillo. Los cepillos de cerdas atrapan el pelo largo y lo van enrollando en el eje hasta bloquearlo. Un cepillo de goma antienredos deja que el pelo se deslice hacia la succión en lugar de enredarse.

¿Cada cuánto hay que limpiar el cepillo si tengo mascota?

En un hogar con perro o gato, revisa el cepillo principal y las ruedas una vez por semana. En épocas de muda o si tienes varias mascotas, cada dos o tres días te ahorrará muchos atascos.

¿Merece la pena el autovaciado si tengo mascotas?

Sí, es de lo que más se nota. El pelo llena el depósito muy rápido, y una base de autovaciado te evita vaciarlo a diario. No soluciona los enredos en el cepillo, pero quita gran parte del mantenimiento.

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